Restaurante Ramsés, Madrid
November 13th, 2008 por Lorena
Restaurante Ramsés, Madrid ![]()
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Ayer fuí al restaurante Ramsés que se encuentra en la Plaza de la Independencia de Madrid. La verdad es que no tenía ni idea de adonde iba, porque era una sorpresa cumpleañera, y nada más llegar me quedé alucinada. El nombre del restaurante no hace referencia a ningún monarca egipcio, sino a un personaje imaginario llamado Ramses,un aristócrata supuestamente nacido en Trieste en 1905.
Ramsés está compuesto de tres ambientes: el Club que está en la planta baja y el Bistro con una barra de cócteles llamada Petit que se encuentra en la primera planta, a la que se accede por una increíble escalinata.
La decoración de mano del excéntrico Philippe Starck se caracteriza por una pleonasmo barroquil con detalles kitsch y algunos guiños de vanguardia. Por ejemplo, las paredes del restaurante están forradas de escayola como los apartamentos señoriales de París, pero en ocasiones hay láminas de pizzarra donde se han dibujado figuras geométricos e ideogramas inconclusos de Luis Urculo. Cada mesa es distinta y los comensales están distribuidos por el restaurante de forma errática y sentados en diferentes sillas y butacones, todo en un estilo nouveau Louis XV que incluso puede resultar pruriginoso. ( Y no lo digo en sentido figurado, nos tocó cenar en un sillón de potro que picaba muchísimo por lo que tuve que pedir una servilleta y sentarme encima durante la cena. )
Pero como la mayoría os estaréis preguntando: ¿Se ha cuidado la oferta culinaria tanto como la decoración? Mentiría si dijera que sí. Evidentemente no se come mal, pero no lograron sorprenderme en ningún plato. Además el servicio, con un perfecto atavío en blanco y negro, está obligado,-cosa que a mí me resulta una tarea inncesaria y anticuada -, a servir el vino, el agua y el pan ,-previamente colocado en una mesa auxiliar-, lo que en ocasiones se traduce en tediosas esperas.
En resumen, considero que es un lugar mágico, a través de cuyas ventanas se observa la Puerta de Alcalá y el Retiro, con una ambientación difícilmente superable pero que desafortunadamente la restauración no está a la altura. De todas formas recomiendo una visita al bar de copas, para echar un vistazo al local.
Esto es lo que comimos:
- Crujiente de setas con espuma de gengibre y ajospuerros (detalle de la casa)
- Raviolis de cigalas con vichyssoise
- Huevos a baja temperatura con trufa y puré de patata
- Bomboón de rabo de toro al vino tinto
- Solomillo de Sierra de Guadarrama con crujiente de patata
- Buñuelos de crema de Yuzu con frambuesas y sorbete de chocolate
- Sorbete de fresa y coco y bartolillo de madroño ( detalle de la casa)
50 pp ( sin vino, agua y café)











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